La ingobernabilidad de Italia tras las elecciones de este año muestran un claro síntoma de la situación que sacude a toda Europa, y muy especialmente a los países mediterráneos.
La aparente incapacidad de los líderes electos para formar Gobierno en Italia ha alarmado a la Comisión Europea que teme que el resto de países de la eurozona sigan su línea y generen mayor inestabilidad en los mercados.
El escenario italiano puede ser, sin duda, un claro indicio de que las recetas de Alemania no han paliado la crisis que sufrimos y que distan mucho de generar crecimiento económico con las ultraliberales reformas que plantean. Ante la austeridad, la confianza de los ciudadanos se ha ido desgastando y ello se ha visto reflejado en las urnas. Por ello, no es de extrañar que nuevos partidos heterodoxos se rebelen contra la casta política de sus países en busca de verdaderas soluciones a la fiebre que sufre Europa.
El debate político está servido y son muchas las voces que alertan de la necesidad de impulsar un nuevo modelo social y económico que devuelva la seguridad en los ciudadanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario